miércoles, 28 de julio de 2010

Comienzan las obras para construir el Iter, la Babel que simulará al sol

En Cadarache, al sur de Francia, hay una enorme explanada completamente vacía. Sobre un terreno que se ve recién alisado sólo hay una bandera izada, el indicativo del lugar en el que se situará el eje alrededor del cual han de girar a una temperatura de 150 millones de grados (diez veces más que en el núcleo del Sol) los átomos de tritio y deuterio de uno de los mayores experimentos de la historia: el Iter.

El Iter (del latín, camino) es un proyecto internacional en el que participan la UE, Estados Unidos, Japón, la India, China, Rusia y Corea del Sur. Todos trabajando por separado para construir las partes que a cada uno le corresponde y en conjunto en Cadarache. De este modo, también se crean industrias de suministros acordes a la magnitud del proyecto por todo el planeta. Una empresa española, por ejemplo, es la encargada del suministro de una de las piezas: el diversor del tokamak (ver cuadro 6 del gráfico).

Se trata de una Babel científica sin precedentes que pretende emular el funcionamiento de las estrellas para dar un salto cualitativo en la energía nuclear. La técnica actual se basa en la fisión, es decir, en la división de átomos. Pero el Iter pretende demostrar que la fusión (la unión de átomos) es rentable energéticamente. Otros proyectos ya han experimentado en esta línea. El mejor resultado lo ha ofrecido el JET –situado en el Reino Unido–, que a partir de un consumo de 23 MW logró generar 16 MW, una proporción que en la jerga se conoce como Q=0,65. El objetivo del Iter es alcanzar Q=10, es decir, generar 10 veces más energía que la que consume: obtener 500 MW a partir de 50 MW.

Presente contra futuro

Este proyecto comenzó a fraguarse en los años 80, pero hasta hace apenas cuatro años no se concretó y las obras sólo ahora están empezando. Los planes son que esté terminado en 2019, funcione durante 20 años y se desmonte en otros cinco años más. En paralelo, y una vez que se compruebe su eficacia energética, se iniciaría, dentro de la UE, una iniciativa orientada a la producción a gran escala de electricidad por medio de esta tecnología.

Sus defensores creen que la fusión puede resolver muchos de los problemas energéticos actuales. Sus dos principales materias primas están en la naturaleza en abundancia: el deuterio, en el agua, y el tritio se obtiene a partir del litio, que se encuentra, con relativa abundancia, por todo el mundo.

Pero también es cara. Al funcionar por las aportaciones de cada país colaborador, que se hacen principalmente en especie (piezas concretas), no hay un presupuesto general. Pero los cálculos lo sitúan en unos 15.000 millones de euros. La UE aportará el 45%: 6.600 millones según un acuerdo alcanzado la semana pasada después de meses con la negociación atascada ante el crítico presente que viven las arcas comunitarias. Inicialmente se había previsto destinar 2.700 millones de euros.

Ésta es la crítica de los ecologistas, que consideran el proyecto demasiado costoso para unos resultados inciertos y demasiado a largo plazo. Creen que invertir ese dinero en otros proyectos de renovables tendrían un resultado mejor. Iter, en la teoría, ofrecería mucha energía a un coste bajo, sin producir emisiones y sin restos de combustible radioactivos, aunque sí materiales contaminados. Es decir, la energía del futuro. Si el Iter funciona.

Un proyecto enorme

El Iter es el mayor experimento científico. Sus instalaciones, formadas por una treintena de edificios, ocuparán un espacio de 100 hectáreas en el sur de Francia. Sólo la construcción destinada a acoger el tokamak (donde se producirá realmente la fusión) tiene una altura de 60 metros, como un edificio de 20 plantas. Fusion for energy es la entidad de la UE creada para gestionarlo y tiene sede en Barcelona. Para ella trabajan ya 130 ingenieros, que llegarán a ser 350. El transporte de las piezas (que llegarán en barco al puerto de Marsella) obliga a ampliar las carreteras; y para atender a los científicos de todo el mundo hay que construir colegios. Y todo, cuidando las especies protegidas de la zona. Un reto también logístico.

Fuente: 20 Minutos

Graba como le cae un rayo a escasos metros

Contemplar cómo un rayo ilumina el cielo durante una tormenta de verano es muy chulo, pero que de repente, y mientras estás grabando un vídeo en la playa, caiga uno a sólo unos metros de donde te encuentras, definitivamente, no lo es:

domingo, 25 de julio de 2010

Nuestra estrella entre gigantes

Con un diámetro de 1.392.000 Km, una superficie de 6,09x1012 Km2, un volumen de 1,41x1018 Km3, una masa de 1,99x1030 Kg, el Sol es con diferencia el mayor cuerpo del Sistema Solar. Si hiciéramos un modelo reducido en el que lo representáramos con un balón de fútbol, la Tierra sería una minúscula esfera de 2 mm de diámetro, la Luna tendría 0,5 mm, Júpiter y Saturno medirían unos 2 cm y el pequeño Plutón unos contenidos 0,3 mm.

Tamaño relativo del Sol y los planetas del Sistema Solar

Representa el 98,6% de la masa del Sistema Solar, tiene una gravedad en superficie de 274 m/s2 (esto es, 27,9 g) y su temperatura en superficie es de 6x103 K, mientras que en el núcleo se dispara hasta los 1,36x107 K.

Es, qué duda cabe, un gigante entre los humildes planetas del Sistema Solar, pero conviene no olvidar que su tamaño es minúsculo en comparación con el que presentan los mayores astros conocidos, como es el caso de Antares, Betelgeuse, WOH G64, VV Cephei A o la monstruosa VY Canis Majoris.

Tanto es así que si representáramos a escala las estrellas más grandes de las que se tiene constancia en una imagen de 2.500 píxeles de anchura, el Sol ocuparía un único píxel:

Tamaño del Sol en comparación con las mayores estrellas conocidas

Imagen original: 2.500 x 10.173 píxeles. Así pues, tened en cuenta que el Sol ocupa 1 único píxel en la imagen original; en ésta debería ser bastante menos.

Fuente: Abadía Digital

jueves, 22 de julio de 2010

Los científicos no saben explicar cómo se originó el agua que hay en la Luna

Nueve meses después de impactar la Luna con un proyectil para estudiar su estructura los científicos saben con seguridad que en el satélite de la Tierra hay agua, pero siguen sin saber cuál es su origen, informó la agencia espacial estadounidense NASA.

Los científicos, que participaron esta semana en el Foro de Ciencia de la agencia (por internet) también saben que el agua se encuentra en lagos o lagunas pero no en océanos vastos. Y creen que el agua puede haber llegado a la Luna en cometas, o en asteroides. O puede haberse creado allí mismo.

El asunto fue materia de las conversaciones recientes en Mountain View de Anthony Calaprete, jefe de misión de la agencia espacial estadounidense NASA para el proyecto LCROSS, el satélite de observación de cráter lunar que ha enviado para determinar la presencia o ausencia de hielo de agua en Cabeus, un cráter del sur de la Luna.

Durante un encuentro de Colaprete con otros científicos en Mountain View (California), los investigadores confirmaron que el impacto de un proyectil en la superficie lunar ha permitido analizar el polvo levantado y esto reveló concentraciones de cristales de agua.

"Hemos descubierto un ambiente totalmente nuevo que no sabíamos que existiera", dijo Colaprete. "Es mucho más frío que lo anticipado, pero sí tiene energía, y tiene agua y materiales de todo tipo que se acumulan allí mientras ocurren procesos químicos".

"Un laboratorio por sí mismo"

En noviembre pasado los técnicos de LCROSS anunciaron que el análisis espectroscópico del polvo levantado por el impacto mostraba la presencia de moléculas de agua e hidroxil, el subproducto de agua constituido por un átomo de hidrógeno y uno de oxígeno.

Los científicos indicaron en el foro que el LCROSS descendió en un oasis con un paisaje seco, pero que es probable que la Luna contenga áreas mojadas.

"Hay áreas de concentración relativamente alta, mojadas o más mojadas que nuestro desierto del Sáhara", indicó Colaprete. "Yo sé que eso no suena como muy húmedo pero en la Luna equivale a un pantano".

Y de ahí las preguntas: ¿cómo llegó el agua a la Luna? ¿Cómo se ha distribuido desde entonces?

Ésta es una información realmente importante para la exploración", dijo Colaprete quien destacó que la NASA quiere ir a la Luna "con vehículos móviles y no quisiéramos descender en un área cualquiera".

Fuente: 20 Minutos

miércoles, 21 de julio de 2010

Descubren una estrella gigante de 300 veces la masa del Sol

Científicos han descubierto las estrellas más masivas encontradas hasta ahora, una de ellas con el peso de nacimiento de más de 300 veces la masa del Sol y la más masiva y luminosa encontrada hasta la fecha, gracias a una combinación de instrumentos del Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO).

Un equipo de astrónomos dirigido por Paul Crowther, profesor de Astrofísica de la Universidad de Sheffield, utilizó el Very Large Telescope (VLT) de ESO, así como información de archivo del Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA para estudiar en detalle dos cúmulos jóvenes de estrellas: 'NGC 3603' y 'RMC 136a'.

La estrella, conocida como 'R136a1', ha sido encontrada en el cúmulo 'R136', y se trata de la estrella más masiva que se haya descubierto, con una masa actual de 265 masas solares y un peso al nacer de unas 320 veces la masa del Sol. Además, la estrella es también es la más luminosa, unas diez millones de veces más que el Sol.

"La existencia de tales monstruos, millones de veces más luminosos que el Sol, que pierden peso a través de vientos muy poderosos, podría proporcionar una respuesta a la incógnita de cuán masivas pueden ser las estrellas", señala ESO.

'NGC 3603' es una fábrica estelar donde las estrellas se forman intensamente en las extensas nubes de gas y polvo de la nebulosa, ubicada a 22.000 años luz de distancia del Sol. Por su parte, 'RMC 136a'es otro cúmulo de estrellas calientes jóvenes y masivas, ubicado dentro de la Nebulosa de la Tarántula a 165.000 años luz de distancia.

Las estrellas muy masivas producen flujos muy poderosos. "Estas estrellas nacen pesadas y pierden peso con la edad. Al tener un poco más de un millón de años, la estrella más extrema 'R136a1' está en una 'edad mediana' y ha sufrido una intensa pérdida de peso", ha explicado Paul Crowther.

Si no estuviera el sol

Si 'R136a1' reemplazara al Sol en el Sistema Solar, sobrepasaría al Sol tanto como el Sol sobrepasa actualmente a la Luna llena. "Su alta masa reduciría el largo del año de la Tierra a tres semanas y bañaría a la Tierra con una radiación ultravioleta increíblemente intensa, haciendo imposible la vida en nuestro planeta", dice Raphael Hirschi, de la Universidad Keele y parte del equipo.

En opinión de ESO, comprender cómo se forman las estrellas muy masivas es bastante difícil debido a sus cortas vidas y fuertes vientos, por lo tanto, identificar casos tan extremos como el de 'R136a1' aumenta aún más el desafío para los teóricos.

Fuente: 20 Minutos