lunes, 2 de junio de 2008

La historia de una de las mayores compañías de videojuegos del mundo

Cuando se habla de Sega, todo el mundo piensa en un logo azul, en el erizo Sonic y en la antigua rivalidad con Nintendo, pero la historia de esta importante compañía de videojuegos comenzó mucho antes y ha llegado mucho más lejos.

Es bastante conocido que Nintendo inicialmente se dedicaba a la fabricación de barajas de cartas. El origen de Sega, mucho menos popular, también estuvo muy alejado del mundo de los videojuegos. La compañía nipona nació en 1965 de la fusión de dos compañías: Service Games (de la que se tomaría el nombre "Se-Ga") y Rosen Enterprises.

Service Games se dedicaba a algo todavía más peculiar que la fabricación de naipes: la venta de gramolas para las bases militares americanas. Rosen Enterprises era una empresa de importación de arte y otros productos, entre los que se encontraban máquinas recreativas estadounidenses. De aquí surgió la motivación para fusionarse con Service Games y comenzar a crear sus propios videojuegos. En poco tiempo, la compañía dejó de importar máquinas para exportar las suyas a EE UU.

Durante años, desde 1967 en adelante, Sega alcanzó el éxito desarrollando juegos para recreativa hasta que, a partir de 1980, realizó varios intentos fallidos para entrar en el mercado del entretenimiento doméstico (sin abandonar el negocio arcade). La primera apuesta seria tuvo lugar en 1984, cuando Sega lanzó su consola Mark III, que nada tuvo que hacer en Japón frente a la popularidad de la NES.

Sin embargo, dos años después Sega remodeló su Mark III, la convirtió en la Master System y la vendió en EE UU y en Europa. Fue en el viejo continente donde la consola de 8 bits consiguió su mayor éxito, entrando en dura pugna con la NES de Nintendo.

Llegan las consolas de 16 bits

A partir de ahí, Sega comenzó una obsesiva carrera por innovar y adelantarse en la medida de lo posible a sus competidores. Así, lanzó la segunda consola de 16 bits del mercado, la Megadrive, que nuevamente tuvo mucho más éxito en EE UU y Europa que en Japón. Finalmente, la Megadrive se convirtió en la gran rival de la Super Nintendo.

Durante esa época, la compañía siguió desarrollando nuevos proyectos que, en su mayor parte, no cuajaron. Ese fue el caso de la portátil a color Game Gear (aun siendo más potente, no pudo hacer nada contra el fenómeno Game Boy), del Mega-CD y del Sega 32X.

En cambio, Sonic, la mascota que Sega creó para competir con Mario, sí tuvo éxito y acabó convirtiéndose en uno de los personajes más emblemáticos del mundo de los videojuegos. A día de hoy, el erizo azul ha protagonizado videojuegos para casi todas las plataformas, cómics, varias series de televisión e incluso un OVA.

Llegó 1994 y Sega se apresuró a lanzar una consola de 32 bits, la Sega Saturn, que a diferencia de sus predecesoras fue más popular en tierras niponas que en el resto del mundo. La máquina tuvo una vida bastante corta y dejó a Sega en una situación económica complicada. Pero la compañía todavía lanzó una última consola, la Dreamcast. Aunque ahora es considerada una excelente plataforma, no fue capaz de hacer mella en el éxito de la PlayStation y Sega acabó por abandonarla.

Entonces, Sega se convirtió en una third-party y empezó a desarrollar videojuegos para otras consolas. Eso ha conllevado situaciones que antes eran impensables, como ver juegos de Sega en consolas de Nintendo o a Sonic y Mario compartiendo protagonismo en títulos como Mario & Sonic o Smash Bros. Brawl.

La compañía ha encontrado la estabilidad como desarrolladora y actualmente se encarga de realizar juegos de importantes licencias como Iron Man o Hulk, otros completamente originales como los venideros y prometedores Mad World y Bayonetta, y algunos de conocidas franquicias como Yakuza 2 o Sonic Unleashed.

Fuente: 20minutos.es

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